
(Por Universo Abierto). – Cada vez la imagen de las bibliotecas corresponde menos con la clásica fila de hileras de estanterías atestadas de libros, pues cada vez va siendo más común encontrarse con bibliotecas que ofrecen otros medios alternativos al libro, un espacio para la convivencia, y una lugar de aprender nuevas habilidades. De este modo la biblioteca pública en Thionville es un ejemplo de cómo las bibliotecas evolucionan para satisfacer las necesidades cambiantes de las comunidades.
Thionville es una ciudad de 40 mil habitantes en el departamento del Mosela, en el noreste de Francia. La biblioteca fue diseñada por Dominique Coulon and Associates, una agencia de arquitectura de Estrasburgo. El propósito de los creadores era crear el proyecto que se convertiría en un nuevo modelo para el nuevo concepto de biblioteca como “Tercer lugar“. El edificio fue inaugurado en 2016. Se llama Puzzle – Mediathèque de Thionville, ya que el paseo por la biblioteca se convierte en un proceso de revelación de los diversos universos que constituyen este espacio a modo de puzzle.
El despliegue desde el exterior acentúa esta impresión de espacio infinito.Sin que exista una lectura inequívoca del espacio; la percepción que uno tiene de ella revela una complejidad y una riqueza inesperada. Es un lugar de libertad. Un espacio creativo que favorece la creatividad de las personas.
El espacio es fluido, y las múltiples rutas ofrecen puntos de vista constantemente renovados. El color y los materiales del espacio principal ponen de manifiesto las variaciones de luz y color que contrastan con la naturaleza material de los espacios burbuja. El techo y las paredes parecen flotar
La biblioteca tiene espacios con césped por todas partes, lo que invita a descansar y pasar un rato agradable leyendo, mirando o estudiando. También podemos encontrar (Seguir leyendo…)
